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30 de junio de 2016

La influencia del viento en la navegación con velero

La navegación marítima es por muchos considerada un arte y una ciencia. Arte por la destreza que debe tener el navegante, y ciencia porque se basa en conocimientos físicos, matemáticos, oceanográficos, cartográficos, etc.


Viento y marea son dos elementos clave para una buena navegación. Los navegantes no podemos condicionarlas, pero sí tenemos a nuestro alcance herramientas de previsión que nos ayudan a conocer las condiciones actuales y a estimar cuál será su evolución.


Los veleros de alquiler Beneteau de Barcelona Charter incorporan sistemas de medición tales como veletas y anemómetros de última tecnología, equipados con electrónica B&G, la marca más prestigioda usada por los mejores equipos de regatas de crucero.


Si te estás iniciando en la navegación, te gustará conocer que nuestros veleros Beneteau de aquiler son nuevos con electrónica completa, velas nuevas y todo lo que necesitas para disfrutar de una buena travesía, incluyendo microondas, nevera, congelador, baño completo, ducha exterior, agua caliente….


Pero para empezar es muy importante que conozcáis la importancia del viento en la navegación, pues aunque nuestros veleros incluyen motor, el viento es la principal fuerza. Y a continuación os explicamos algunas nociones básicas que os ayuden a comprender su influencia.


La percepción del viento durante la navegación
Si vas a zarpar en un velero de alquiler es conveniente que conozcáis la diferencia entre viento real, viento generado y viento aparente. El viento real es aquél que percibimos cuando estamos fijos en un punto. El viento generado, o viento artificial, es el que se produce al desplazarnos. Adquiere una fuerza similar a la velocidad que nos desplazamos, con una dirección opuesta al sentido de nuestra marcha. El viento aparente es el resultante entre el viento real y el viento generado, es el que apreciamos durante nuestros desplazamientos, y el que nos influye al navegar. Si alguna vez habéis oído la expresión de que “un barco fabrica su propio viento”, es por este viento aparente


En función de la velocidad que adquiramos y nuestro rumbo, combinado con la dirección e intensidad del viento real, obtendremos un “viento propio” que puede variar de componente según varíe la intensidad de nuestra navegación.


La rosa de los vientos nos ayuda a identificar su dirección en función de las coordenadas Norte-Sur, y ayuda a identificar los principales rumbos. Tradicionalmente cada zona ha adoptado sus propios nombres para los vientos, que pueden variar en función del idioma, país, región e incluso municipio y se suelen identificar 8 vientos y 16 rumbos. Aunque técnicamente la rosa de los vientos se divide en 32 rumbos o vientos, cada uno a 11º 15’, también conocidas como cuartas.


Según la dirección del viento real con relación a la posición del buque, podemos diferenciar entre barlovento (parte de donde viene el viento) y sotavento (lado contrario de donde viene el viento).


Ya que para un velero es imposible ir en línea recta en contra del viento, para ir avanzando en contra de él se llama navegar a rumbo de bolina, ciñendo en el menor ángulo posible, y realizando bordadas, continuos cambios de sentido en ziga-zaga hacia nuestro destino. Estas mismas bordadas, cuando son muy cortas se llamanrepiquetes, pero hay que tener en cuenta que suponen mayor trabajo para la tripulación al tener que maniobrar más a menudo.


Virar es cambiar el rumbo. Según la dirección del viento podemos virar por avante, aproando el viento, o bien virar por redondo, arribando hasta tener el viento en popa y orzar sobre el costado opuesto. Cuando orzamos queremos decir que acercamos el rumbo al viento, girando el buque para llevar su proa desde sotavento a barlovento. Y cuando arribamos, estamos girando el buque a sotavento para alejarnos del rumbo del viento.